Cadena 3

Historia adictiva

The Sinner: Harry busca una expiación que nunca llega

De impecable factura, la cuarta temporada de la serie que protagoniza Bill Pullman transcurre en una isla  y con el detective ya retirado pero obligado a investigar una extraña desaparición.

28/01/2022 | 08:30

Por María Rosa Beltramo

Delgado, insomne, callado, Harry Ambrose deja atrás un pasado cargado de responsabilidades y preocupaciones y está a punto de llegar con su pareja a una pequeña isla donde lo espera una casa de piedra y madera con ventanales inmensos que dan al mar y ofrece la promesa de descanso y felicidad después de una vida intensa consagrada a la resolución de crímenes horrendos.

El detective que conocimos hace 5 años e interpreta Bill Pullman, empieza esta cuarta temporada de “The Sinner” retirado de la policía, fortaleciendo su relación con Sonya Barzel (Jessica Hecht) y preparado para disfrutar de una luna de miel en contacto con la naturaleza, que le permita reparar un espíritu maltratado por años de entrevero con el delito, sumado a lejanas y desafortunadas experiencias personales.

/Inicio Código Embebido//Fin Código Embebido/

Basada en la novela de la alemana Petra Hammesfahr, la serie mostró desde el primer episodio de la temporada inicial la intención de no hacer concesiones y de presentar una realidad plagada de claroscuros. Ninguno de los conflictos que en algún momento llegarán a manos del investigador principal de la historia son fáciles de calificar. Los buenos y malos están mezclados y aunque algunas tragedias se cocinan a fuego lento hay varios hechos que son fruto de equívocos ocasionales y hasta de meros accidentes.

Ninguno de los muchos fanáticos que tiene el programa ha podido olvidar esas primeras imágenes de la temporada inicial donde una joven madre asesina a un hombre en la playa, ante decenas de azorados testigos. Y la trama se volvía rápidamente intrigante cuando empezaba a quedar claro que la asesina no formaba parte de ninguna conspiración y la víctima era un inocente, con el infortunio de estar en un mal momento, en el lugar equivocado.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

En la cuarta parte del programa que se puso al hombre Derek Simonds, showrunner y responsable de los guiones, la idea principal que estructura el relato es que resulta imposible alejarse de los problemas cuando la mayoría de ellos viven en el interior del que supuestamente intenta dejarlos atrás.

Pero además de los demonios que el detective no consigue expulsar, Harry encuentra en su primera recorrida por la isla a Percy Muldoon (Alice Kremelberg), una adolescente que es la heredera de una de las familias pioneras del archipiélago, propietaria además de la principal planta procesadora de pescados del lugar.

Hay una inmediata corriente de entendimiento entre la jovencita y el veterano investigador, que sin embargo no pasa de un breve intercambio de palabras, porque lo siguiente que ocurre es la desaparición de Percy. Uno de los hallazgos estéticos y argumentales de “The Sinner” es que ese episodio se produce en medio de la bruma costera y antes de la salida del sol, elementos que desdibujan los contornos y hacen que, aunque la escena se representa ante la atenta mirada de Harry, cuando haya que reconstuirla desaparecerán todas las certezas-incluidas las del espectador-y se dispararán media docena de interrogantes sobre lo sucedido.

/Inicio Código Embebido/

Mirá también

/Fin Código Embebido/

La historia es poderosa y engañadora porque en mitad del desarrollo y cuando todavía no está claro cuál es el verdadero origen de lo que precipita una tragedia, el espectador tiene la falsa impresión de que se encaminan a darle una de esas explicaciones fáciles con algún elemento sobrenatural. En realidad toda esa parte opera sólo como una cortina de humo que distrae y bifurca el camino que conduce al descubrimiento de la verdad.

Si “The Sinner” necesitaba de respaldos adicionales, además de su protagonista y de lo potente del relato, ahí está la actriz Frances Fisher en el rol de Meg Muldoon, la abuela de la desaparecida y jefa indiscutida de un clan poderoso del que dependen en gran parte la economía de la isla. A tono con las intenciones de los productores, Meg parece, en ocasiones, una matriarca capaz de dar hasta la última gota de sangre por su familia, en otras se presenta solo como una abuela dolida y a veces asusta cuando parece capaz de dominar a su antojo a la policía y la justicia.

Las ediciones anteriores de la serie tuvieron por escenario Nueva York y Carolina del Sur. Los ocho episodios de la cuarta temporada se rodaron en la región de South Shore, en Nueva Escocia (Canadá). Esos coloridos edificios de techos rojos corresponden a Lunenburg, un pueblo portuario, de poco más de 2 mil habitantes que en temporada alta puede duplicarse con la llegada de turistas.

Las cuatro temporadas han sido producidas por Jessica Biel y en el elenco figuran también, además de los nombrados Neal Huff, Cincy Cheung, Ronin Wong y Michael Mosley. La trama de esta última temporada es atractiva pero como ocurre desde el principio, el secreto del éxito reside en el protagonista y en esa capacidad de levantarse y seguir cuando parece que el fin está próximo.

Te puede interesar

5 estrenos de Netflix imperdibles para el fin de semana

"El Marginal" dijo adiós con una danza ritual de despedida

Conocé todo lo que se suma a Netflix en enero

Lo último

El perturbador documental de un médico es furor en Netflix

Vuelve "Stranger Things": todo lo que tenés que saber antes

Llegó el esperadísimo tráiler de la nueva "Misión Imposible"

El cine nacional celebra su día con nuevos desafíos