Cadena 3

Brillante serie en HBO Max

Un crimen como el de Maria Marta, que sigue sin castigo

La muerte que muestra "La Escalera" ocurrió en Estados Unidos  y también allá culparon al marido pero finalmente lo dejaron en libertad. Al igual que el caso García Belsunce, sigue impune.

21/06/2022 | 09:42

María Rosa Beltramo

María Rosa Beltramo

“La escalera” figura entre lo más atractivo que ha ofrecido HBO Max en la primera mitad de 2022. La serie protagonizada por Colin Firth, Toni Collette y Juliette Binoche tiene todo lo que se necesita para mantener al espectador pendiente de una historia que se estructura en ocho episodios y está basada en un caso real sobre el que existen hipótesis y sospechas varias y que todavía sigue abierto a pesar del tiempo transcurrido, de una minuciosa y prolongada investigación y hasta de un par de juicios con resultado dispar.

El 9 de diciembre de 2001 Kathleen Peterson apareció muerta al pie de la escalera que comunicaba los dormitorios de arriba con el comedor, situado en la planta baja. Su cuerpo, que parecía el de una marioneta a la que le cortaron los hilos, fue encontrado por Michael Peterson, su esposo, el otro ocupante de una amplia casona con un gran parque, en Durham, Carolina del Norte.

Lo primero que vieron los policías convocados por el marido fueron dos detalles llamativos: el cadáver despatarrado y la impresionante cantidad de sangre que manchaba las paredes, a la altura de la cabeza de la víctima.

La muerte de la mujer, ejecutiva de una empresa de telecomunicaciones, escaló desde los diarios del estado a los medios nacionales. Es que a los pocos días y todavía en medio del desconcierto por lo que parecía un desafortunado accidente, fue imputado de homicidio Michael Peterson, un veterano de Vietnam que disfrutaba de cierta popularidad como escritor de novelas de guerra y político aspirante a la alcaldía de la ciudad.

Hace unos días, al ser consultado sobre la serie que trata de contar lo ocurrido con su familia, Peterson se quejó de algunas inconsistencias y hasta se permitió criticar la elección de Colin Firth para interpretarlo. “Creo que hubiera sido más justo que contrataran a Brad Pitt”, dijo con toda seriedad, como si la apostura del británico no le hiciera justicia y necesitara un sex simbol más joven.

Admitió, claro, que a Colin le salían bien sus gestos y tono de voz, mérito tal vez de haber observado una y otra vez el documental escrito y dirigido por el ganador del Oscar Jean-Xavier de Lestrade. que, para más datos, está disponible en Netflix.

/Inicio Código Embebido//Fin Código Embebido/

Si hay en la Argentina un caso que guarda cierta similitud con el de los Peterson es el misterioso crimen de María Marta García Belsunce, ocurrido el 27 de octubre de 2002. Ambas muertes pasaron inicialmente por accidentes.

María Marta había golpeado supuestamente su cabeza contra la grifería mientras se bañaba, pero una revisión más cuidadosa reveló que la habían acribillado. El deceso de Kathleen, en tanto, fue considerado al principio el resultado desafortunado del consumo de vino y valium y un paso en falso en una escalera demasiado empinada.

En 2003 Peterson fue condenado y encarcelado por el asesinato de su mujer. La decisión del jurado generó una auténtica hecatombe en la familia ensamblada del escritor y su mujer que entonces compartían su existencia con dos hijos biológicos de él, dos hijas adoptadas durante su primer matrimonio y la hija de Kathleen.

Ocho años estuvo en la cárcel. En “La escalera” hay un debate brillante entre la fiscalía que atribuía la pérdida de sangre a laceraciones provocadas por un objeto desconocido y la defensa que hacía hincapié en otra parte del informe de la autopsia que dejaba en pie la teoría del accidente.

En Argentina tomó un tiempo prolongado encontrar al supuesto culpable de la muerte de María Marta García Belsunce. Por el homicidio del country Carmel fue condenado Carlos Carrascosa, el marido. Acá viene otra llamativa coincidencia.

Después de 6 años de cárcel, entre 2009 y 2015, Carrascosa fue beneficiado con la prisión domiciliaria y en 2016 recuperó la libertad.

Michael Peterson también fue declarado culpable en un primer juicio. Pero después de saberse que el testimonio acerca de las salpicaduras de sangre podía ser falso, el juicio se reabrió casi diez años después. Entonces se acogió a la doctrina Alford, que básicamente significa que aceptó la existencia de pruebas en su contra pero sin renunciar a su inocencia. No obstante una nueva condena por homicidio involuntario, el tiempo que ya había pasado detenido le permitió marcharse como un hombre libre.

/Inicio Código Embebido//Fin Código Embebido/

No hay forma de saber si el Peterson de carne y hueso logra convencer de que es un hombre inocente. El que ha construído con tantos matices Colin Firth va aportando dudas y certezas todo el tiempo. El espectador lo ve bailando enamorado con Kathleen y al momento siguiente se pregunta si puede ese hombre haber acabado con la vida de su mujer.

El mismo actor coloca luego al personaje pendiente de deseos sexuales que jamás le ha confesado a su mujer o ignorando las preocupaciones de ella cuando los negocios de la empresa en la que trabaja parecen a punto de irse a pique y con ellos todo el dinero que la familia ha invertido en acciones.

Si el espectador apuesta estrictamente a la razón hay poco espacio para nada que no sea la autoría del escritor. En la casa había sólo dos personas; una muerta al pie de la escalera, cuya sangre oscurecía toda una pared y otra, Michael, que según sus palabras disfrutaba de la noche estrellada en un sillón, al borde de la pileta de natación.

Jamás hubo dictámenes concluyentes pero la hipótesis de la caída accidental siempre tuvo esa obscena cantidad de sangre en las paredes clamando por otro tipo de explicación.Es verdad también que los forenses nunca pudieron decir qué había golpeado la cabeza de Kathleen y provocado semejante hemorragia.

Peterson, que sigue libre, debería agradecerle cálidamente a Colin Firth la defensa de su presunta inocencia. Es muy probable que viendo esa versión a la gente le queden dudas y que un buen porcentaje sospeche que fue un accidente. Los que ,en cambio, han tenido trato directo con Michael Peterson tienden a creer que Katlheen no cayó escaleras abajo porque había bebido en exceso y que, de ser así, a lo sumo se habría fracturado.

Te puede interesar

"La hora de la justicia", una electrizante serie sudafricana

Matt Smith dice que "House of the dragon" tiene demasiadas escenas de sexo

Un terrible caso fue documental en Netflix y ahora es serie

Lo último

Para el cine y la TV, siempre fueron una obsesión los crímenes de Charles Manson

"La hora de la justicia", una electrizante serie sudafricana

Matt Smith dice que "House of the dragon" tiene demasiadas escenas de sexo

Sandman, sin ser fascinante es fiel a la original